Compra tus billetes. Es el primer e imprescindible paso para poder tomar un vuelo. Debes de tener tus billetes listos. Compra los billetes con antelación para poder beneficiarte de ofertas. Compara los precios entre diferentes compañías e incluso entre diferentes aeropuertos si tienes más de uno cerca de tu casa. Puedes ahorrar dinero si no reservas un lugar concreto, pero si viajas con niños o quieres ir con alguien a tu lado, no olvides hacer ese trámite.
Reserva tu plaza de parking. Es interesante que tengas tu plaza en el aeropuerto de Santiago parking reservada y pagada con antelación porque así podrás tener la seguridad de contar con sitio para tu coche y sabrás también el precio que te va a costar tenerlo ahí. Puedes pagar por anticipado y así será un gasto menos que se te acumule en el momento del viaje. El coche es la mejor forma de llegar al aeropuerto porque es la única que te permite estar a un paso de la terminal y poder volver directo a casa cuando regreses.
Organiza tu maleta. Si tu billete es de bajo coste tu maleta va a ser muy pequeña, pero suficiente si vas a hacer una escapada de un par de días. No lleves las típicas cosas que solo metes por si acaso y que luego no usas jamás. Además, piensa que en caso de que necesites urgentemente algo, como una chaqueta o un chubasquero, siempre podrás comprarlo en tu destino de vacaciones y será un bonito recuerdo de tu viaje. Puedes ver en Internet algunos trucos para doblar la ropa de forma que ocupe menos y puedas organizar más cosas en un mismo espacio.
Realiza los trámites de check-in Online. Todo lo que puedas hacer por adelantado, será una cosa menos en el día del viaje. Así, solo tendrás que llegar al aeropuerto e ir a tu terminal. Sobre todo, si no vas a facturar maletas. Incluso este trámite puedes hacerlo en tu ordenador y al llegar depositarlas para que las carguen. Te ahorrarás tiempo, pero, sobre todo, el agotamiento de hacer colas y de estar esperando de pie para que te atiendan. Además, no tendrás que ir con tanta antelación al aeropuerto, algo que es de agradecer cuando se escoge un vuelo a horas muy tempranas y hay que madrugar.