¿Sabías que ciertos deportes y actividades de impacto pueden comprometer la salud del suelo pélvico? El también llamado periné o perineo está recogido en el DLE como una «estructura fibromuscular que constituye el fondo de la cavidad pélvica» y desempeña un papel clave en la función reproductiva y la contención de la orina y las heces, entre otros. De su estudio, prevención y tratamiento se ocupa la fisioterapia uroginecológica o fisioterapia del suelo pélvico Pontevedra.
Como advierten estos profesionales de la salud, la práctica de ciertos deportes puede afectar negativamente al periné. En particular, son aquellos que involucran esfuerzos de alto impacto o aumentos súbitos en la presión intraabdominal. Como resultado, se incrementa el riesgo de debilitar los músculos y tejidos pélvicos y de desarrollar complicaciones como el prolapso.
Entre las actividades que deben evitarse, destacan el levantamiento de pesas y la halterofilia. Sus practicantes, cuando los realizan sin una respiración correcta, empujan hacia abajo el periné. En el CrossFit y el crunch abdominal también se ejerce una presión extrema sobre el tronco que perjudica al suelo pélvico.
Aunque pueda sorprender, deportes como el baloncesto, el running, el voleibol, el tenis y el pádel no están indicados para las personas con problemas en el piso pélvico. Sucede que estas disciplinas generan, de un modo u otro, un impacto continuado contra el periné. A menudo requieren aceleraciones y frenadas bruscas, saltos frecuentes y otros esfuerzos que desgastan este grupo de músculos, ligamentos y tejidos.
Ciertos deportes, como el ciclismo, están clasificados como de bajo impacto, pese a lo cual influyen negativamente en la salud del suelo pélvico. ¿La razón? Obligan a pasar largos periodos de tiempo comprimiendo los vasos sanguíneos del perineo contra el sillín.
Entonces, ¿qué actividades físicas están indicadas para fortalecer y mejorar el periné? La respuesta está en el yoga, el pilates, las bolas chinas y especialmente los ejercicios de Kegel.