4 tips para adoptar una alimentación saludable y no caer en la ansiedad

Seguir una alimentación sana y equilibrada es un mantra que memorizamos desde temprana edad, pero que sólo unos pocos adoptan en la adolescencia y menos aún lo conservan en la adultez. Como advierten clínicas y expertos en tratamientos de ansiedad en Ourense, el primer paso para mejorar la alimentación es cambiar la mentalidad y redescubrir los aspectos positivos detrás de las dietas más saludables, como el aumento de la movilidad, el atractivo físico o el bienestar general, pero no hay que caer en la ansiedad por llevar a cabo una dieta.

Que los déficits alimentarios son perjudiciales es una obviedad, pero no lo es tanto que los excesos pueden ser igualmente negativos para la salud humana. Las personas con sobrepeso deben regular el número de comidas y los snacks entre horas que ingieren a lo largo del día, pues adelgazar no es cuestión sólo de ejercitarse, sino también de controlar el impulso de saciar el apetito sin que esté justificado desde una perspectiva nutricional; de ahí que sea conveniente la ayuda psicológica para controlar la ansiedad de la persona qeu se somete a estos tratamientos.

Pero esta recomendación no debe malinterpretarse. La cuestión es concienciarse de la importancia de la alimentación sana y en cantidades razonables, sin obsesionarse por contar las calorías y convertirse en un narciso del espejo. El sentido común tiene que primar siempre, de forma que las personas satisfagan sus necesidades alimenticias y se comprometan a reducir su peso, en caso de que su nutricionista o médico de cabecera así se lo haya aconsejado.

Además de agregar todos los tipos de alimentos esenciales para una vida sana, es prioritario realizar almuerzos y cenas menos cuantiosos y aumentar el número de comidas al día (5 ó 6 es un número adecuado), reduciendo la proteína animal en favor de las frutas y verduras.

Igualmente, se deben cambiar aquellos hábitos que puedan entrar en conflicto con una nutrición sana y equilibrada. La falta de ejercicio moderado, por ejemplo, está causada en muchos casos por la disponibilidad de vehículos que hacen innecesarios los desplazamientos a pie. Esto puede ser negativo si la persona carece de un estilo de vida activo. Caminar hasta el trabajo o la universidad es una decisión simple que sin duda redundará positivamente en nuestra salud y bienestar.