Adaptando el negocio 

A muchos compañeros esta situación les cogió con el pie cambiado: tener un restaurante en la era del coronavirus es un todo un desafío, por decirlo con palabras finas. No solo están los continuos cambios de leyes que obligan a adaptarse continuamente a un nuevo escenario, sino está la incertidumbre sobre el futuro. La verdad es que nos está tocando vivir unos momentos muy duros a todos los niveles. Pero la vida sigue y hay que trabajar.

En nuestro caso, la situación no nos pilló en tan mal momento porque coincidió con un cambio que estábamos haciendo en el negocio. El éxito de nuestra propuesta de comida a domicilio y el hecho de que el local fuera bastante pequeño hizo que cada vez nos volcáramos más en el catering y la comida a domicilio hasta el punto de que nos estábamos planteando dejar de servir comidas en el propio local: la pandemia nos lo dejó en bandeja, nunca mejor dicho.

Una vez superado el momento más duro del confinamiento volvimos a abrir nuestro servicio. Eran tiempos difíciles pero la gente seguía necesitando comer. Aunque sé que mucha gente pensó por aquella época que todo se paralizó, muchos seguíamos al pie del cañón, no solo los sanitarios. Nosotros necesitábamos mercancía, y el sistema de distribución seguía trabajando: nos traían zanahorias congeladas para hosteleria y toda clase de verduras, pescado, carne, etc. 

En este sentido, fortalecimos los lazos con muchos de estos trabajadores que seguían como nosotros jugándosela cada día, a pesar de no recibir aplausos. La relación con el distribuidor es muy importante en el ámbito de la hostelería. Como restaurante, dependo no solo de que los distribuidores me sirvan a tiempo los productos que necesito, sino sobre todo de la calidad de estos. Si algo falla, la responsabilidad será para mí, aunque yo luego me pueda quejar. 

Si, por ejemplo, no recibo a tiempo zanahorias congeladas para hostelería no podré hacer determinados platos y eso es algo que un consumidor no suele aceptar, también cuando se trata de comida a domicilio. Por suerte para nosotros, confiamos mucho en nuestros distribuidores que no nos fallan y más en estos tiempos tan difíciles.