Si tienes la suerte de disponer de una habitación libre en casa y quieres destinarla a habitación de invitados seguramente te plantees cómo decorarla de modo que quede bonita, acogedora pero a la vez no te dejes tanto dinero como en las habitaciones principales de la casa. Es normal, los invitados están un par de días y es agradable tenerlos, pero no es lo mismo que una habitación que se vaya a utilizar a diario.
Los muebles más caros de la habitación son sin duda alguna la cama y el armario, pero por muy poco dinero se pueden comprar ambos si se sabe elegir correctamente. Para empezar, en las mueblerías especializadas en ofertas existen conjuntos de canapes y colchones muy económicos. Se trata, en la mayoría de los casos, de colchones de muelles de gama media que ya no se venden tanto ahora que la viscoelástica ha bajado tanto de precio.
Al comprar el conjunto el precio es reducido y normalmente sale como si nos hubieran regalado el canapé, por lo que se ahorra mucho dinero. En algunos casos se consigue el conjunto por menos de quinientos euros. Además, es un colchón nuevo y razonablemente cómodo, sobre todo porque no es para usar todos los días. Desde luego, está a años luz de las camas hinchables que se pueden ofrecer en viviendas en las que no hay espacio para el cuarto de invitados.
La diferencia entre un armario de calidad y uno barato está en los materiales empleados. Un armario barato puede ser muy aparente pero no vale para el uso continuado. Sin embargo, es perfecto para el uso ocasional. Además hay que pensar que para unos días que vienen invitados no es necesario un armario de gran tamaño, sino que es suficiente uno pequeño. Este tipo de armarios se pueden comprar por menos de trescientos euros dependiendo del tamaño. Y se verán perfectos en cualquier habitación.
Para el cabecero no tienes que invertir demasiado. Puedes hacer algo muy apañado con un abanico de gran tamaño o incluso darle un aire moderno a la habitación con una barra de cortina fina y una tela de trabillas. Una opción que está muy de moda y que quedará perfecta, sobre todo si se combina con las cortinas. Para las mesillas basta con dos estantes en los que poder apoyar el teléfono, las gafas o alguna cosilla que se quiera tener a mano por la noche.