Si quieres viajar con tu familia, comprar una camper 4 plazas dormir segunda mano puede ser una buena solución, sobre todo si te gustan las zonas de naturaleza y tienes niños pequeños. Todos sabemos lo que es ir a pasar un día en el campo con niños: que si ahora tengo sed, que si quiero tomar el bocadillo ya, que si me da sueño y necesito una siesta…
Con una Camper podemos disfrutar de un día de campo absolutamente relajados porque los niños tendrán su “casa” con ellos y podrán hacer una vida muy normal, con sus rutinas. En la camper se podrá guardar la comida que les gusta a los pequeños, darles su bocadillo, su fruta o sus potitos favoritos y que duerman tranquilamente la siesta en la cama a la que están acostumbrados.
Para las familias, la camper supone una inversión inicial que se verá rebajada si se opta por la segunda mano. Pero a partir de ahí, el ahorro es considerable. Pueden llevar su comida, no tendrán que pagar por habitaciones familiares en hoteles o dividirse en dos habitaciones cuando no disponen de este servicio y, sobre todo, los niños se van a sentir en todo momento en casa, porque el ambiente les resulta familiar.
Otra gran ventaja es que la camper puede habilitarse para llevar bicicletas, lo que permite realizar rutas por zonas que se desea conocer sobre las dos ruedas, disfrutando del placer de pedalear en los lugares más bonitos que se vayan encontrando por el camino. También podrán llevar algunos de sus objetos favoritos, lo que facilitará esa familiaridad de la que hablábamos.
Con esta forma de viajar no hay que pagar hotel, no hay que gastar en restaurante y se puede hacer la compra en supermercados. Algunas camper tienen incluso una pequeña cocina para preparar platos sencillos. Pero un simple hornillo eléctrico puede ser suficiente para preparar platos no muy elaborados. Si se viaja en verano, las conservas y las ensaladas harán que todo resulte más fácil. Las neveras de coche son aptas para las camper, pudiendo llevar la comida del día fresca.
Y si lo vuestro son los campings, con la camper la comodidad es total, nada comparable a una tienda de campaña en la que es mucho más incómodo acomodarse y tener todas las cosas en orden, especialmente cuando se trata de una familia con dos niños.