Por qué el catamarán se impone en las actividades de turismo náutico

La naviera Mar de Ons, uno de los principales operadores náuticos de Galicia, amplió recientemente su flota con un nuevo catamarán, adquisición con la que suma ya diez de estas embarcaciones, caracterizadas por la unión de dos cascos mediante una plataforma.

La compra del catamaran mar de ons pone de relieve una tendencia existente en el sector del turismo náutico: la pérdida de popularidad de los buques monocasco en favor de propuestas más sostenibles e innovadoras.

En este contexto, los catamaranes empiezan a imponerse como el tipo de embarcación más solicitada entre los operadores turísticos. Uno de sus principales beneficios es el ahorro en consumo, ya que posibilitan una navegación más eficiente gracias a la menor fricción de su diseño aerodinámico.

El doble casco del catamarán ofrece un espacio habitable más grande que el disponible en embarcaciones monocasco. Este plus de espacio afecta no sólo a la cubierta, sino también a los camarotes y espacios interiores, que proporcionan más bienestar y confort al pasaje.

El aumento de la seguridad a bordo es otra de las fortalezas del catamarán. Este medio de transporte se mantiene a flote en una base más ancha que los buques de casco único. Esta mayor estabilidad del diseño de doble casco reduce la zozobra y disminuye el riesgo de volcar en mar arbolada.

Desde un punto de vista financiero, el catamarán representa una inversión para las empresas turísticas. Estos bienes se amortizan con el paso del tiempo, y cuanto mayor sea su vida útil, más positiva será su contribución al balance de la organización.

Debido a su resistencia a las fuerzas de flexión y de torsión, entre otros factores, el ciclo vital de un catamarán es más elevado que otros navíos, lo que garantiza un rendimiento superior a largo plazo. Sin lugar a dudas, la apuesta del turismo náutico por el catamarán está justificada.