A través de las protectoras siempre llega el mismo tipo de avisos: si se ve a un cachorrito de gato muy pequeño, no se debe de recoger hasta no asegurarse de que está totalmente solo. Es un error frecuente recoger un gatito porque creemos que está abandonado cuando la madre se ha escondido o está cazando muy cerca. Y, lo cierto, es que mientras el gatito es bebé, es su madre la más indicada para cuidarlo.
Pero si, por el motivo que sea, abandono, muerte de la madre u otros, hay que hacerse cargo de un gato bebé, el primer paso es ir a una clínica veterinaria para que lo revisen. Estos gatitos suelen estar llenos de parásitos que pueden causarles la muerte en muy poco tiempo. El veterinario se encargará de revisarlo y de indicarnos qué es lo que tiene que comer.
Si el gato es muy bebé, tal vez haya que alimentarlo con un biberón y leche de fórmula especial para gatos. No se les puede dar leche de vaca, ya que les causará diarreas e incluso la muerte. Si el gato ya puede comer, el veterinario nos indicará el tipo de pienso y paté que se le debe de ofrecer para que crezca bien.
Criar a un gatito a biberón no es una tarea fácil ya que muchos gatos no quieren la tetina y hay que “convencerlos” para que coman de esta manera. Además, hay que estar muy pendientes del animal porque necesita alimentarse cada tres horas o antes, como los bebés humanos. Además, puede ser necesario estimularlo para que haga sus necesidades, tal como hacen sus madres.
En este caso, se usa una gasa que tiene un tacto similar a la lengua del gato y se humedece con agua templada. Con la gasita, se frota la barriga y la zona genital del gato para que haga sus cositas con mayor facilidad. También se puede usar una gasa ligeramente humedecida para limpiar el pelaje del bebé gatuno.
Algunos gatitos, al ser encontrados, están enfermos o desnutridos. El veterinario le dará la medicación que necesite y valorará si es necesario Comprar suplementos nutricionales para gatos en los casos de desnutrición. Con este tipo de productos, el gato repondrá todo lo que le falta con mayor rapidez e irá cogiendo la fuerza que necesita para combatir infecciones y problemas y salir adelante con todas las ganas.