Un fin de semana inolvidable en Vigo

Un fin de semana da para mucho en Vigo. Si acudes a la ciudad el viernes a media tarde y la dejas el  domingo a la noche, te dará tiempo para vivir experiencias muy diferentes y todas ellas muy divertidas, tanto si tus planes son en familia como si son en pareja.

Si llegas el viernes por la tarde lo harás con tiempo más que suficiente para visitar algunos de los lugares más conocidos de la ciudad, como el monte de O Castro o el parque de Castrelos. Son espacios perfectos para pasear, sacar fotos y, si vas con niños, que puedan correr y desfogar. Al caer la noche podéis cenar en alguno de los restaurantes de la ciudad y  acercaros luego a alguna de las terrazas de la playa de Samil y disfrutar del paseo. Si el tiempo es el adecuado, incluso podréis saborear un helado a modo de postre.

El sábado por la mañana es perfecto para acudir al centro de Vigo para recorrer sus calles más emblemáticas, disfrutar de su arquitectura y ver escaparates o incluso comprar algo en la calle Príncipe. No puede faltar el aperitivo en A Pedra a base de vino y unas sabrosas ostras. La costumbre es sentarse en las terrazas y pedir la bebida junto al servicio para las otras. Esto es lo que el restaurante os cobrará. Las ostras podéis pedirlas en los puestos situados estratégicamente y se abonan directamente allí.  

Tras comer en algún restaurante de la zona centro se puede hacer una visita al centro comercial Vialia, recién inaugurado y de gran tamaño. Allí se encontrarán las principales tiendas e incluso se puede comer algo de comida rápida en los restaurantes de cadenas muy conocidas y que tanto gustan a los niños.

Tras el paseo, un descanso en el hotel antes de salir al caer la tarde para dar un paseo en coche por la costa. Recomendamos llegar hasta Baiona y dar un paseo por su casco antiguo, de gran belleza. Es también un excelente lugar para cenar. 

El domingo es el día perfecto para coger un barco vigo cies y visitar este lugar de gran belleza y de alto valor  natural. Allí se puede disfrutar de la playa pero también de rutas de senderismo. Es un espacio perfecto para pasar el día y regresar en el primer barco de la tarde para afrontar la vuelta a casa con las pilas bien cargadas.