4 maneras perfectas de comer langostinos

En hostelería saben que encontrar a un distribuidor de langostinos salvajes congelados para hosteleria que ofrezca un producto de calidad a un buen precio no es fácil y es algo que no se debe de dejar escapar. Porque los langostinos no solo son un plato que tiene un gran éxito en cualquier carta por sí mismo, y que incluso funciona también como tapa. Es que puede también formar parte de muchos otros platos y darles ese toque que los convierte en más atractivos y solicitados.

  1. Ensalada de verano. Una deliciosa y fresca ensalada de verano puede ganar muchos puntos si en lugar de hacerla con el típico surimi se hace con unas colas de langostino que pueden estar cocidas o pasadas por la plancha. El plato gana en sabor, en autenticidad y en calidad convirtiéndose en un primero muy apetecible cuando hace calor y se quiere algo ligero pero con gusto.
  2. Revueltos. Los revueltos con verduras ganan también en sabor y en presentación cuando llevan langostinos. El sabor de este marisco casa muy bien con prácticamente cualquier producto de la huerta. Los revueltos de espárragos verdes con langostino o los de espinacas con langostinos son solo dos ejemplos de todo lo que se puede llegar a cocinar con ellos. Incluso si se usan solos, son ya de por sí suficientemente buenos para que el revuelto sea todo un éxito.
  3. Pescados al horno. Los pescados al horno con alguna salsa son también recetas de éxito en las cartas. Añade unos langostinos en la salsa y el plato ya tendrá un plus de clase y de sabor. Puedes añadirlos tanto pelados como enteros, ya que según sea la presentación, podrán quedar visualmente mejor de una manera o de la otra. Pero siempre serán una opción ideal para acompañar a este tipo de platos, especialmente a los pescados blancos que es con los que combinan mejor.
  4. Tempuras. Las tempuras se pueden hacer con muchos productos diferentes. Las verduras son deliciosas, pero si se combinan las verduras con tempuras de langostinos todo mejora. El sabor del langostino siempre ha combinado muy bien con el rebozado, pero en el caso de la tempura, la suavidad de este tipo de harinas hará que no se pierda ni un matiz del sabor del marisco, sobre todo si es de buena calidad. Todo un placer para el paladar.