La gente cada vez se está volviendo muy exigente cuando se trata de comer. Una cosa es que nos preocupe lo que nos vamos a meter en la boca y otra muy distinta que dejes de comer cosas que te gustaban anteriormente únicamente por seguir una moda pasajera. Eso puedo verlo a diario en mis familiares y en algunos de mis amigos. Algunos de mis familiares han dejado de consumir los productos lácteos de siempre por unos Productos Lácteos BIO creyendo que por poner BIO van a ser mejores que los que estaban tomando antes y creo que se están equivocando del todo.
Algo que me molesta mucho por ejemplo es la moda de comer hamburguesas que no son de carne y en la televisión te las ponen como si fuese lo mejor que le ha pasado a la humanidad desde el descubrimiento del fuego. Y ahí sí que están equivocados. Primero cualquier cosa que se parezca a una hamburguesa no se tiene que llamar hamburguesa, se llamará de cualquier forma menos hamburguesa. Personalmente no tengo ninguna clase de intención de probar esta clase de comida, principalmente porque no sé de qué está hecho. Todo esto viene por culpa de la moda de los vegano y los vegetarianos que son los que se están cargando la buena forma de comer tradicional que teníamos hasta ahora. Nunca he entendido a esta gente y en su forma de alimentarse y nunca los voy a comprender porque no comparto esa forma de pensar. Una amiga mía vegetariana un día se atrevió a decirme que el olor a beicon frito le daba arcadas, yo la miré como si estuviese loca porque he decir verdad no conozco nada de comer que supere al beicon. Y si lo hay os aseguro que no es un vegetal.
No hay nada mejor para comer que la carne y que esta gente no quiera comerla porque sí, es algo que de verdad no me entra en la cabeza. Sobre todo cuando está más que demostrado que la humanidad ha podido llegar hasta aquí gracias a que nuestros antepasados se alimentaban de carne.