La vuelta al cole más original

Nunca fui muy fan de los trabajos manuales en el colegio. Recuerdo que siempre encontraba la manera de que alguien me hiciera los deberes si se trataba de algún trabajo de este tipo. Lo de ponerme a fabricar cosas con las manos me daba mucha pereza, amén de una evidente incapacidad. Es decir se juntaban dos cosas que aseguran el fracaso: falta de aptitud y falta de actitud.

Pero cuando uno se hace mayor y toca ayudar a los propios hijos hay que sacar aptitud y actitud de donde haga falta. Para la próxima vuelta al cole, se nos ocurrió diseñar nosotros mismos parte de su material de trabajo… En realidad, fue en uno de esos programas de televisión de Disney en el que vi cómo hacían una carpeta con cartulina y cinta elastica. Y me dije: ¿por qué no lo hacemos nosotros?

Ahora bien, una cosa es disfrutar con el mando en la mano de lo bien que hacen carpetas por televisión y otra es ponerse a ello. Pero cuando le expliqué al peque lo que íbamos a hacer, tal fue su cara de felicidad, que esta vez no me quedó alternativa. Lo primero que hicimos fue comprar los materiales. No os creáis que hoy en día es tan fácil, al final tuvimos que optar por hacer un pedido por internet. Por suerte, todavía quedan mercerías en mi barrio, y en una de ellas encontré la cinta elastica que nos faltaba.

Revisé el programa de televisión y nos pusimos manos a la obra. No sé si fue que tuve un buen día o la ayuda del peque, pero nos salieron unas carpetas perfectas, casi hasta pensé en ponerme en la puerta de colegio y venderlas…

Como la experiencia fue satisfactoria, pensé que también podíamos meternos con la mochila. Pero en este caso, no la hicimos nosotros. Acudimos a una tienda que se especializa en aplicar diseños a mochilas, para que los niños puedan sentirse únicos. De todas formas presté toda la atención a cómo lo hacían porque para la próxima vuelta al cole la mochila también la fabrico yo…