Los mejores platos de dieta Mediterránea, en carta todo el año

La verdura forma parte de nuestra dieta Mediterránea y acompaña prácticamente a todos nuestros platos. Antiguamente, nuestros abuelos solo podían disfrutar de la verdura de temporada, por lo que gran parte del año no disponían de ciertos platos o tenían que acompañarlos de otros modos. Los cultivos en invernadero nos han proporcionado muchas hortalizas y verduras todo el año, con independencia del tiempo, pero otras no son aptas para cultivar de esta manera.

Sin embargo, el consumidor actual exige que sus platos favoritos estén todo el año en la carta de los restaurantes y si quieren disfrutar de una sabrosa menestra o pedir de primer plato unos guisantes con jamón, no quieren tener que depender del calendario para hacerlo. Por eso, en cualquier restaurante actual es muy importante contar con un buen distribuidor de verduras congeladas para hosteleria que proporcione verduras de la mejor calidad para poder realizar cualquier plato en cualquier momento.

Las ventajas de las verduras congeladas son muchas. Están disponibles todo el año y al mismo precio. Su calidad es muy alta, ya que se congelan por procesos muy rápidos que no queman ni dañan el producto, consiguiendo así que cuando se preparan su sabor, textura y características sean prácticamente las mismas que las del producto fresco. Además, son muy fáciles de cocinar, ya que la gran mayoría de verduras no hay que descongelarlas antes de su uso, favoreciendo así que en el restaurante estén siempre disponibles.

Las verduras congeladas son perfectas para guisos, para sopas, platos como los arroces, acompañamiento de legumbres y también para revueltos o para menestras. En cualquiera de estas presentaciones, las verduras tendrán todo el sabor y, si son de primera categoría, ningún cliente se sentirá desilusionado con su plato. De esta manera, se facilita una mayor variedad de platos en la carta y un sabor a la altura.

Los nuevos sistemas de congelado han conseguido que el público en general y la hostelería en particular pierdan el miedo a los productos conservados de este modo. Aunque no hace mucho tiempo se consideraban como productos de segunda, hoy son muy apreciados y, cuando la calidad es la adecuada, pueden incluso tener muchas ventajas por encima del producto fresco, por lo que están presentes no solo en las mejores cocinas profesionales, sino también en las particulares de cada casa.