Me gusta bastante estar con los hijos de mis amigos porque me divierte jugar con ellos, pero hay niños y niños. Los niños repipis que te cuentan que han aprendido en cuantos grupos se dividen los alimentos en el colegio no me interesan, prefiero a los niños que les gusta pasarlo bien jugando ya sea con el video juego o con los clásicos juegos de mesa de toda la vida. Aunque ya a pocos niños les interesa jugar con los juegos de mesa, y eso es por culpa de los padres que ya desde muy niños prefieren regalarles video juegos para así no tener que jugar con ellos y que no les incomoden demasiado. En el pasado aunque no teníamos tanta tecnología como hay hoy en día preferíamos pasar el día al aire libre en lugar de estar todo el día encerrados en casa jugando con el ordenador. Personalmente no me enganché a los video juegos hasta que tendría unos catorce años y me cansaba rápido de jugar siempre solo. Con el paso de los años ya solamente juego cuando voy a casa de algún amigo y hacemos los campeonatos en casa de uno de mis compañeros de clase del colegio.
Escuché en la televisión el otro día que hay muchos niños que en verano prefieren quedarse en casa porque el sol no les deja ver bien las pantallas de los móviles para poder jugar bien. Si llegas a hacer eso en mi época te toman por tonto y seguramente te llevarías unos azotes por no querer salir a la calle a jugar. A mí esta noticia me llamó mucho la atención porque es exactamente lo contrario a lo que haría un niño normal en verano. El verano es para ir a la playa y estar al aire libre no para quedarse en casa jugando con el móvil, para hacer eso ya tienen el resto del año que hace frío y llueve y no les queda más remedio que tener que quedarse en casa. Si estuviese en mi mano los niños nunca tendrían un teléfono móvil hasta que fuesen conscientes de usarlos con moderación.