Hace ya algún tiempo, antes de que llegase internet a nuestras vidas la venta de billetes rias baixas se hacían en unas taquillas en la estación marítima, pero hoy en día lo más normal es que todo el mundo se compre los billetes en internet aunque creo que los billetes al otro lado de la ría los puedes seguir comprando en la estación marítima. O por lo menos eso fue lo que me dijo el otro día uno de mis amigos que tuvo que coger el barco para ir a hacer un trabajo al otro lado de la ría.
Precisamente ese viaje al otro lado de la ría fue el primer viaje en barco que hice en mi vida, fue con mis compañeros de clase el colegio, recuerdo que cogimos el barco en nuestra ciudad y nos llevaron al otro lado de la ría donde pasamos el día jugando al fútbol en un campo que estaba semi abandonado y después de comer nos volvimos en barco a casa. Tuve suerte al ir a ese colegio porque salvo en globo y en helicóptero probamos todos los transportes que pudieron y lo hice todo con mis amigos. Los amigos que hice en el colegio siguen siendo mis amigos hoy en día. Eso no suele ser muy corriente, ya que casi todo el mundo cuando crece tienden a dejar sus ciudades para buscarse un futuro mejor y normalmente pierden el contacto con los amigos del colegio, pero en mi caso he seguido teniendo contacto con casi todos mis compañeros de clase. Siempre hay alguno que desaparece pero al final siempre se le acaba encontrando.
Hoy en día incluso con algunos de mis compañeros tenemos reuniones en las que nos tomamos unas copas y montamos unos torneos al videojuego como hacíamos cuando éramos unos niños. Muchos de ellos son para mi como mi familia, ya que saben casi todo sobre mi y viceversa. Me siento muy orgulloso de que mis amigos de la infancia sigan formando parte de mi vida y que tenga un trato tan directo con ellos y ellas.