3 formas de preparar bacalao

El bacalao es uno de los pescados favoritos para tomar fuera de casa. Su sabor es muy especial y ofrece una gran variación de presentaciones. Al contar con bacalao congelado para hosteleria que en muchos casos ya está desalado y listo para cocinar una vez descongelado, cada vez son más los establecimientos que se animan a ofrecerlo en sus cartas. Veamos las tres presentaciones que más suelen gustar.

-El bacalao a la brasa. Es uno de los platos típicos en nuestro país vecino, Portugal. Por supuesto, para hacerlo hay que contar con la cocina adecuada, pero es un auténtico placer degustar un bacalao a la brasa en su punto justo de sal acompañado de unas patatas panaderas y una deliciosa ensalada.

Uno de los trucos para que el bacalao a la brasa esté perfecto es escoger cortes muy carnosos y evitar que se pase en exceso para que no quede seco.

-Bacalao con tomate. Otro plato típico del que no nos cansamos jamás. Unos buenos lomos de bacalao cocidos y con una rica salsa de tomate y unas patatas bien especiadas siempre están para mojar pan y para que queden ganas de volver y repetir este plato de toda la vida.

El bacalao se debe de cocer siempre sobre el tomate, con la piel hacia arriba y muy poco tiempo. Hay que tener en cuenta el grosor, pero normalmente entre 5 y 8 minutos son suficientes. Solo tenemos que fijarnos cuando comienza a desmenuzarse el pescado y sabremos que ya está listo para ser llevado a la mesa.

-Croquetas de bacalao. No son tan populares como las de jamón o las de pollo, pero cuentan con adeptos que son capaces de recorrer la distancia que haga falta si saben que en un local determinado podrán disfrutarlas. Además, es una forma fantástica de aprovechar los cortes del bacalao menos atractivos para servir en la mesa, como las colas o aquellos pedacitos demasiado finos.

Unas buenas croquetas de bacalao caseras son un bocado de dioses que muchos sabrán apreciar y que pueden enriquecer una carta de una forma muy sencilla a la vez que permiten aprovechar todo el pescado sin tener que tirar absolutamente nada.

A estas recetas típicas siempre puede añadirse alguna original. Si en casa tus abuelos o padres preparaban el bacalao de una forma especial, ¿por qué no copiar esa receta y ofrecerla en tu restaurante para dar algo único a tus clientes?