Escuché el otro día a un músico modesto una reflexión muy interesante acerca de hacer política y ser consecuente. Decía que él tenía sus ideas pero que no sentía necesidad de promocionarla ni de opinar constantemente sobre esto o aquello a través de redes: él prefería aplicar sus ideas a sus actos, especialmente en su vida cotidiana. Sin duda se trataba de una soterrada crítica a todos aquellos que se llenan la boca siempre que hay una cámara delante y que luego hacen exactamente lo contrario en su vida privada.
Pero todo esto choca con la forma de vida que se ha impuesto actualmente: vivir expuesto a los demás, exponiendo nuestra vida y nuestras ideas constantemente a través de redes sociales. Es como cuando haces un viaje y nadie se entera. ¿Realmente has estado allí? Por supuesto que sí, pero la “comunidad” no lo sabe…
Todas estas reflexiones me llegaron en un sitio tan poco “intelectual” como el supermercado. Estaba en el pasillo de los Productos Lácteos ecológicos. Desde hace tiempo he decidido empezar a apostar por esta clase de productos. ¿Por qué? Porque creo que es mi deber como consumidor. He puesto en una balanza los pros y los contras de esta clase de alimentación y me ha convencido.
¿Por qué tomar leche ecológica? Yo siento la necesidad de tomar leche de vaca y lo voy a seguir haciendo mientras pueda. Algunos colectivos denuncian la situación de las vacas en muchas explotaciones y animan a dejar de consumir productos que procedan de un animal. Me parece muy bien, pero yo quiero leche.
Eso no quita para que esté profundamente posicionado a favor del bienestar animal. Me parece irrenunciable tratar de mejorar las condiciones de los animales en las granjas. ¿Es contradictoria mi posición? No lo sé, pero sí sé que no hay una solución perfecta, puesto que el abandono del consumo de productos lácteos tendría consecuencias no suficientemente estudiadas.
De cualquier forma, yo he elegido Productos Lácteos ecológicos para tratar de ser consecuente con mis ideas, pero también con mi salud. No me siento preparado para ser vegano ni creo que sea el momento para serlo.